23 mar. 2011

XI


Y luego fuimos tú
después de haber sido ambos
apartando aquel yo
que sí creyó en nosotros.

Y luego, cuando tú
quisiste demostrar
            -para más inri-
que aquel nosotros fue
poco más que un engaño

demos gracias a Dios
por haber susurrado
“Tú y él erais vosotros,
pero tú sola, todo”.

20 mar. 2011

Siluetas apagadas.


Su mirada se perdía por la ciudad devastada. Las murallas habían caído, sangre inocente pintaba las calles de piedra. De los tejados de paja, de las casas de adobe, surgían lenguas de fuego, columnas de humo negro. La ceniza bailaba en el aire.
Aun se oían los gritos de los muertos, los saqueadores aun buscaban entre los cascotes una recompensa lo suficientemente valiosa con la que pagar todo el sufrimiento provocado.
Rabia, ira. Había llegado tarde para evitar lo inevitable. Tristeza, desesperación. Donde antes lo había habido todo, ahora ya no quedaba nada.
Se mordió el labio para contener las lágrimas. Nadie se merecía eso.
A lo lejos, el llanto de un niño. Entonces sintió una mano en su hombro.
- Cuando estés preparado… - la voz era apenas un susurro ronco – podemos partir. No hay nada ya aquí que podamos hacer.
- Nunca estaré lo bastante preparado. Vámonos.
En sus pupilas quedaría para siempre grabado, el eterno dolor de la tristeza.

14 mar. 2011

Por ti.


 Cuando el amor se pierde,
Cuando el amor se va,
Las palomas vuelan,
Y el Sol se deja apagar.

¿Retornaran las esperanzas?
¿Volverán las ganas de brillar?
Tan sólo el tiempo sabe,
Lo que el futuro me deparará.

Mientras tanto, confuso me hayo,
Sumido en este pesar,
Preguntándome qué ha sido de mi Vida,
Preguntándome de ella qué será.

Y temo el querer olvidarlo,
Pero temo más el no poderlo olvidar,
Porque día a día me duele
El pensarte y no tenerte más.